15 feb. 2010

Algodón de ázucar # 1

En una conversación tipo messenger, de esas casuales y deliciosamente eternas, estuve buscando con alguien qué cosas me apasionaban, sí, de ese temita que se ha puesto de moda últimamente sobre el futuro y demás. Lastimosamente no encontré ninguna pasión remunerable, pero sí una respuesta espontánea (y muy mañé).  

   - Alguien: qué amas hacer que no sea dormir o tomar cocacola? :)
   - Yo: amar :P
    Y pues sí, lo reconozco. Soy adicta a las relaciones. A las amistades y a las parejas. Adoro ser feliz hasta la ceguera brillante y luego pegarme el totazo hasta la depresión absoluta. Soy capaz de dedicarme minutos, horas enteras recordando un momento o una sola palabra. Es prácticamente un placer masoquista intentar lograr volver a sentir la misma sensación, con la misma intensidad. Desde esa rabia que lo dejó a uno sin palabras hasta esa mirada que no necesitaba palabras. *


    *Aunque bueno, ¿quién no?